Arropado por un grupo de curtidos músicos zaragozanos procedentes de bandas como Lazy Days, 3:35, JLS o Los Guayanes, Leo Susana ofrece en sus conciertos un rock desnudo, sin ataduras, que pasea por el lado salvaje de Lou Reed, acaricia la vertiente latina de Juan Luis Guerra y se adentra en las raices del blues y el rocanrol. Un cóctel heterogéneo, sí, pero muy efectivo en sus conciertos.