Dos estupendos discos con Grabaciones en el Mar y un EP con King of Patio jalonan la trayectoria creciente del músico oscense Javier Almazán, una trayectoria cada vez más sólida y que, por lo visto el pasado sábado en la Lata de Bombillas, adquiere nuevos y contundentes matices en su versión en directo. La excusa era presentar los temas contenidos en el vinilo Ignatius EP pero problemas de logística hicieron que el concierto se convirtiera en un simple festival de canciones pop construidas a base de buen gusto eléctrico y acertadas melodías vocales. Almazán acompañado de manera sobresaliente por sus escuderos: Jorge Slogan en bajo, ukelele, armónica y coros, Javier Tafalla en guitarra solista y coros y Javi Polo en batería y percusiones, abrió el abanico de composiciones para entregarnos un festival donde sobrevuelan La Habitación Roja, Eels, Dylan o los Beatles sin ningún tipo de complejo. Magnífica la coreable Marta y los Escaparates, la agresividad contenida de La conjura de los necios, la revisión del tema de Australian Blonde incluido en su primer LP Defensa del artista que no existe, delicadamente cotidiana Gracias, Suficiente, el descaro generacional de Chicos en pie de guerra o el arrebato “Lennoiano” de primera época Vendrá cantando. Hubo tiempo para recordar Copiloto o Yo no quiero a nadie, para tocar los dos temas nuevos Salvar el día y Tú vales mucho. Un público entregado, con muchos músicos y amigos, tanto de la vertiente oscense y cosmopolita, como Pecker o Domador, como de la modernidad zaragozana, Santi Rex, Rafa Domínguez, Tachenko, Borja Huracán Ramírez o Antílope Volador, todos degustando la frescura incontestable de una banda en plenitud de facultades, tanto interpretativas como compositivas. Mañana seréis leyenda, chicos.
Texto: Octavio Gómez Milián Fotos: Beatriz Pitarch |